Todos estamos convocados a proteger la naturaleza
- Escrito por Niurka Rivero Navarro
- Publicado en Locales
Jun, 2019.- La maestra en clases les decía a los alumnos ‘Piensen en algo verdadero, digno de respeto, puro, agradable, necesario para el mundo’. El pionero Antonio Rodríguez Bauta al instante pregunto: ¿Se refiere a la familia? La pedagoga expuso: ‘Tienes razón, la familia es importante pero no es precisamente esa la respuesta, piensa un poco más ¿Qué resulta imprescindible para vivir mejor, tener calidad de vida y salud? Solo unos segundos sirvieron para que Antonio saltara de su silla y dijera entusiasmado ¡Un medio ambiente sano! La profesora feliz dijo al estudiante ¡Correcto! Tu puntuación es de 100 puntos.
Descifrado el enigma de la educadora, los niños comenzaron a dialogar acerca de cómo proteger la naturaleza, entre las disertaciones del colectivo pioneril prevaleció una interrogante ¿Qué es bueno para todo el planeta tierra? El aire, los océanos, la selva, los desiertos, los ríos, las ciudades, la vida humana y su diversidad, la naturaleza toda sufre con las acciones irresponsables cometidas por los hombres, de ahí la necesidad de convertirnos en guardianes del entorno.
¡Maestra, cada respuesta suya es una lección de vida! Este enunciado nació de un coro de infantes que atentos no se perdían de la amena conversación ni un solo detalle. Poco a poco germinaron anécdotas, unas aludían a los humanos conscientes protectores y salvaguardas de la naturaleza, otras hacían referencias a las guerras imperiales que destruyen todo, a las indolencias de muchos que sin escrúpulos y ética lastiman al medio ambiente sin importarles las consecuencias.
La educadora sintió que era el momento justo para anunciarles a sus discípulos que el 5 de junio es la fecha escogida para celebrar en todo el orbe el Día Mundial del Medio Ambiente, este ‘2019’ inspirado en el tema: "Contaminación del aire".
Historias como estas se repiten a diario en la región más oriental de Camagüey, territorio donde vuelan de los labios y almas de sus hijos las convocatorias de no claudicar en el empeño de cuidar el entorno al que se le debe ofrendar sin límites, afecto, cariño, atención, porque sólo él pletórico de vitalidad hará que brillen los días de paz y tranquilidad, corresponde a los hombres premiarlo de ese don único cimentado en la convivencia humana y el orden social, maneras de actuar que impulsan la labor orientada a salvar el medio ambiente.
La concordia y la unanimidad resultan vitales para aportar fuerza y salud a la naturaleza. En la batalla por su protección y cuidado ¡Todos estamos convocados!