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Evitemos accidentes y demos vía a la vida

  • Publicado en Locales

Foto:Tvavileña

Dic, 2019.- Las violaciones de las regulaciones del tránsito en la carretera son escenas bastante comunes; por apuro, poca percepción del riesgo o desconocimiento, choferes y peatones cometen infracciones a veces con daños irreparables.

Lo más triste del caso es que todo está establecido en la actualizada Ley 109, para sacar licencia de conducción hay que aprobar un examen teórico, existen los oficiales de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) preparados para controlar la seguridad en la vía, se supone que todas las calles estén debidamente señalizadas, y así y todo somos conscientes de que actuamos mal pensando que nunca pasará nada.

Las regulaciones están claras, ¿por qué no se cumplen? Aspecto importante es la necesidad de que los peatones también conozcan sus deberes y derechos cuando transitan por las calles.

La Ley 109 sobre el Código de Seguridad Vial establece por primera vez en Cuba los derechos y deberes de los usuarios de las calles e introduce la figura del Conductor novel, que debe tener dos años de experiencia al timón con su respectiva licencia.

Una de sus características es que fija la obligatoriedad de utilizar cinturones y cascos de seguridad, la necesidad de abrir la puerta del carro detenido siempre por el lado de la acera, y las prohibiciones de llevar parte del cuerpo fuera de él y arrojar objetos al exterior. 

La legislación acentúa la severidad de las medidas contra las indisciplinas más graves, entre ellas ingestión de bebidas alcohólicas, consumo de drogas, circulación a exceso de velocidad, violaciones del peatón, de los vehículos de tracción animal, de ciclos y de transportación masiva de personal.

Incluye también disposiciones sobre desperfectos técnicos de los equipos, infracciones de los que conducen tractores, y el acto de manejar sin licencia o permitir que otro lo haga. 

En el código se incluyen las multas de advertencias o notificaciones solo preventivas, una de las experiencias de la práctica internacional incorporadas en esta ocasión y se basa en una concepción distinta de la seguridad en las vías con el propósito de brindar mayor protección a conductores y peatones.

Si todo está regulado, es hora de que desaparezcan las escenas peligrosas en la carretera; al final, cada vez se experimentan más cambios en la vialidad, dados por el crecimiento de la circulación de vehículos y peatones en las calles, el aumento de la complejidad técnica de la regulación del tránsito y la repercusión en su seguridad.

Guáimaro es un territorio atravesado por la carretera central, evitemos accidentes y demos vía a la vida.