El sol despierta por el horizonte rebelde. Desde lo más alto de la montaña retumba la voz de la historia. Los mártires del Moncada se levantan y sonríen al ver realizados sus sueños.
Esta es la Cuba de hoy, la Cuba eterna , la Cuba que muchos elogian y otros critican, eso sí, la Cuba de Félix Varela y José Martí, de Antonio Guiteras, José Antonio Echeverría y Julio Antonio Mella, la Cuba de Frank País, Abel y Haydee Santa María, Melva Hernández, la de Celia Sánchez y Vilma Espín, la Cuba del Che y Camilo, de Fidel, Raúl y Juan Almeida, la Cuba de los cinco hermanos antiterroristas cubanos René, Ramón, Gerardo, Fernando y Antonio, la de tantos y tantos héroes y mártires, la Cuba del pueblo que renace cada día y se transforma para bien, traza estrategias, gana espacios y firme y segura defiende el socialismo.
Es 26 de julio, jornada de celebración y también de recuento. La dimensión histórica del día de la Rebeldía Nacional en la nación sobrepasa fronteras. Desde el PRIMERO de enero de 1959, los cubanos todos nos hemos planteado nuestro propio Moncada, heroica convocatoria que impulsa, germina y lo más importante perdura por siempre en el corazón aderezado por el esfuerzo, por la incondicional entrega
En este día de regocijo vemos sonreír al niño que con sus tiernas manos endulza todo lo que toca. Recordamos a los que ofrendaron sus vidas por la libertad que hoy disfrutamos y quizás en su último aliento pensaron en la madre, en el padre, en el hijo que soñaron tener, en los hermanos, en la novia y la esposa, en la vida futura, pero a esos pensamientos impusieron la grandeza patria.
Los caídos el 26 de julio de 1953 en los asaltos al Cuartel Moncada en Santiago de Cuba y Carlos Manuel de Céspedes en Bayamo nos miran desde su panteón de honor, desde allí nos guían y convocan a profundizar en estas sabias palabras escritas por José Martí : “Los hombres crecen, crecen físicamente ; de una manera visible crecen , cuando aprenden algo, cuando entran a poseer algo y cuando han hecho algún bien”
Hoy, a 60 años de aquel 26 de julio glorioso, hombres, mujeres y niños hemos crecido, hemos aprendido, batallado y defendido el ideal de los protagonistas del primer paso táctico dentro de la nueva estrategia revolucionaria que aunque fracasó, se convirtió en un triunfo porque fueron retomadas las tradiciones de lucha armada iniciada por los mambises en 1868 contra el colonialismo español. Tradiciones enarboladas años después por la generación de treinta.
La gesta del Moncada reinició el camino y obligó a los tiranos a mostrar su propia cara de terroristas y despiadados. Un factor determinante que convirtió en victoria estratégica el revés táctico del 26 de julio fue la histórica defensa pronunciada por Fidel Castro, el 16 de octubre del 53 , conocida posteriormente como “ La historia me absolverá”.
Orgullosos estamos de nuestra tradición y cubanía .De los máximos líderes que nos dirigen. Orgullosos estamos del Moncada del ayer y de ser protagonistas de nuestro propio Moncada, hoy, en estos tiempos también de luchas, retos, metas, empeños, batallas.