Feb, 2026.- El primer músico del que se tiene referencia en la villa de Guáimaro fue Pedro Nolasco Betancourt, hijo de un maestro principeño del mismo nombre. Betancourt atendía la capilla de la Iglesia La Purísima Concepción y, además, se unía a intérpretes de paso para conformar agrupaciones que animaban fiestas y verbenas. Sin embargo, durante la época colonial nunca llegó a fundarse una academia de música en la localidad.
En ´1923´, con la creación del Término Municipal de Guáimaro mediante ley sancionada por el presidente Alfredo Zayas, se estableció un presupuesto destinado a organizar una academia que formara a los músicos de la futura Banda Municipal, obligatoria en las funciones oficiales de todo término.
La alcaldía convocó entonces la plaza de maestro-director de la Academia de Música Municipal. Se presentó Agapito Moré Zaldívar, quien había alcanzado la categoría de sargento músico en la Banda Militar del Regimiento Agramonte durante su servicio iniciado en 1917. Con el respaldo del alcalde Dr. Juan Francisco Pedroso y del ayuntamiento, presidido por el capitán mambí Federico Escalante Gómez, se aprobó su nombramiento. Así, el 1 de junio de 1925 quedó fundada la Academia bajo su dirección, impartiendo solfeo, teoría e instrumentos.
El primer curso abrió con 13 alumnos, entre ellos Manolo Fandiño, Silvano Hernández, Mayo Chapellí, Amable Escalante y Alvarito Agramonte. Paralelamente se conformaba la Banda Municipal, lista para debutar el 31 de diciembre de 1925, aunque su estreno se pospuso hasta el 10 de abril de 1926 por el fallecimiento de un concejal.
La Academia nunca contó con sede propia. Inicialmente funcionó en una sala del Ayuntamiento, en la Avenida de la Libertad esquina Magín Díaz. Luego pasó por varios locales: Benito Morell No. 10, Máximo Gómez No. 75 y finalmente Constitución esquina Avenida de la Libertad, donde permaneció hasta 1933. Ese año, Moré se trasladó a Santa Cruz del Sur, devastado por el ciclón y el ras de mar de 1932, para colaborar en la creación de una nueva Banda Municipal.
Durante sus ocho años de existencia, la Academia de Música Municipal de Guáimaro formó a decenas de intérpretes que integraron la Banda y otras agrupaciones del término, dejando una huella decisiva en la vida cultural de la ciudad. (Foto cortesía del autor)
