Abr, 2026.- Las notas de Sara González se elevan como clarín de batalla. Su voz, firme y dulce a la vez, revive la arena ardiente de Playa Girón, donde un pueblo entero se levantó contra la sombra del imperio.
Cada verso es memoria viva, y nos recuerda que la dignidad no se negocia y que la libertad se defiende con el pecho descubierto.

Cuando cambia el rojo color del cielo
por el blanco color de palomas
se oyen las campanas de los hombres
que levantan sus sonrisas de las lomas.
Después que entre pecho y pecho
haya tenido el deseo de quemar,
de matar, de vengar y de vencer.
Cuando no se olvida que no hay
libertad regalada, sino tallada
sobre el mármol y la piedra
de monumentos llenos de flores y de tierra,
y de los héroes muertos en las guerras
se tiene que luchar y ganar,
se tiene que vivir y amar,
se tiene que reir y bailar,
se tiene que morir y crear.
Canto y llanto de la tierra,
canto y llanto de la gloria,
y entre canto y llanto de la guerra,
nuestra primera victoria.
De luces se llenó el cielo
de esta tierra insurrecta,
y entre luces se batió seguro
buscando la victoria nuestra.
Hoy se camina confiado
por los surcos de la historia,
donde pelearon los héroes
para alcanzar la victoria.
Canto y llanto de la tierra,
canto y llanto de la gloria,
y entre canto y llanto de la guerra,
nuestra primera victoria
Canto y llanto de la tierra,
canto y llanto de la gloria,
y entre canto y llanto de la guerra,
nuestra primera victoria
Canto y llanto de la tierra,
canto y llanto de la gloria,
y entre canto y llanto de la guerra,
nuestra primera victoria.

Girón no fue solo un combate, representa, además, la certeza de que la patria pequeña podía vencer al gigante.
Aquel 19 de abril de 1961 en menos de 72 horas, se sellaba en la nación la primera derrota del imperialismo en América Latina. Desde entonces, la canción se convirtió en himno de resistencia, en bandera que ondea en escuelas, fábricas, en cada rincón donde late la cubanía.
Hoy, cuando nuevas amenazas imperiales intentan quebrar la soberanía, la melodía regresa como un llamado, como recordatorio que la historia no se repite, se prolonga.
Los hijos de Girón siguen de pie, con la misma fe en la justicia y con la misma decisión de no rendirse jamás.

Cuando se hable de la composición Girón, la Victoria, interpretada por la inolvidable Sara, hay que destacar que, su voz es más que música, se siente como un latido colectivo que nos impulsa a batallar con ideas, trabajo, y por sobre todas las cosas con unidad.
La melodía inspiradora de esta página representa la certeza de que ningún bloqueo puede apagar la luz de un pueblo que aprendió a vencer.
Una vez más se vale ratificar que, Girón es victoria, pero también compromiso. Es la promesa de que Cuba seguirá siendo libre, porque cada generación lleva en su garganta el eco de aquella canción y en sus manos la tarea de defender la gloria que se ha vivido. (Foto tomada de Youtube)
