Camagüey, 17 ago.- Por estos días a la ciudad de Camagüey le nace uno de esos sitios imprescindibles, por mucho tiempo añorado y que el parecer no tardará en convertirse en parte esencial de la cotidianidad de sus gentes
Por lo pronto no tiene nombre definido, pero para ubicarlo basta con una referencia: el antiguo Mercado del Río. En las parcelas que por décadas ocupara ese complejo comercial varias instituciones suman esfuerzos para edificar un centro recreativo que propicie el reencuentro con los espacios naturales citadinos y, a la vez, permita la práctica de ejercicios físicos y diversas actividades culturales.
Se trata de un proyecto ambicioso, que incluye una cafetería y un parque infantil en la zona más próxima a la Carretera Central, y varias instalaciones deportivas en la franja de de terreno delimitada por la calle Matadero y el curso del río Hatibonico, la principal corriente fluvial de la urbe. Además se edifican un parqueo y una pequeña pista bailable.
“Es una obra compleja, que ha demandado muchas acciones de nivelación y se extiende a las viviendas de la zona, las cuales en todos los casos reciben mejoras en sus fachadas y algunas también en los techos”, explicó Juan Saldaña Rodríguez, integrante de la cooperativa de construcciones Alarife y coordinador de los trabajos.
Los avances ya visibles se deben al concurso de esa entidad no estatal y de instituciones como la Oficina del Historiador, el sectorial de Comercio y Gastronomía, y la Empresa Constructora de Obras de Ingeniería número 15, que junto a la Dirección Provincial de Deportes y los Servicios Comunales asumen el protagonismo de la inversión.
Como resultado, ya forman parte del pasado los basureros y el abandono que por tanto tiempo caracterizaron el lugar, y la población comienza a aprovechar los dos gimnasios biosaludables y la cancha múltiple (para baloncesto y otras disciplinas) que fueron terminados hace unos días.
“Ahí está la muestra de la necesidad que existía de un sitio así en esta zona”, señala Felipe Guerra Castillo, director del combinado deportivo San Juan de Dios, que participa en el proceso constructivo y atenderá el área luego de su apertura. “Gracias a su ubicación y a que cuenta con iluminación tendremos la posibilidad de prestar servicios hasta entrada la noche”.
Por lo pronto, no deberán faltar los asistentes a su convocatoria contra el sedentarismo o para cualquiera de las otras ofertas que encontrarán asiento allí. El empeño de que la ciudad de Camagüey vuelva a “mirar sus ríos” va cobrando forma paulatinamente.