Menos del 1 por ciento de los pacientes atendidos a través del Programa del Buen Vivir para el Diabético en Venezuela sufren la amputación de alguna extremidad; lo cual valida la efectividad del medicamento cubano.
Rafael Pimentel Pérez, coordinador nacional del Programa, informó que ya han atendido a más de 250 000 personas con trastornos asociados a la úlcera del pie diabético y sus efectos secundarios.
Explicó que la eficacia del fármaco es tal que lograron reducir la tasa histórica de amputaciones de Venezuela a tan solo el 0.13 por ciento, lo cual es a juico de los entendidos, un logro de la medicina cubana.
La demanda del Programa crece en Venezuela, por lo que, a pesar de las medidas sanitarias impuestas por la pandemia, se decidió mantener abiertos la mitad de los centros destinados al control de la diabetes mellitus.