El proyecto musical Son de la isla, es conocido en Guáimaro no sólo por los habitantes de esa comunidad, también por pobladores del territorio que gustan de sus interpretaciones y agradecen se rescaten tradiciones culturales que evidencian la valía de la campiña cubana.
Sucesores de la agrupación Vaqueros del Blanquizal que tanto prestigia y distingue la cultura de la región, los integrantes de la agrupación Son de la isla, amenizaron el guateque campesino, propuesta del inolvidable encuentro internacional Décima al Filo que sesionó en el municipio el pasado mes de diciembre.
En el acto con motivo del aniversario 55 del triunfo de la Revolución Cubana, realizado en el consejo popular El Caimito, también este conjunto demostró su calidad y sobre todo el deseo de no dejar morir la música campesina, elemento indisoluble de nuestra identidad nacional.
Hoy día, en Guáimaro se defiende con amor la cultura campesina, ejemplos como los colectivos musicales Vaqueros del Blanquizal y Son de la isla, abren oportunidades para los cantores de darse a conocer y posibilitan que los artistas aficionados incrementen su acervo cultural, fortalezcan el dominio de los instrumentos musicales y demuestren ante un público que les respeta la peripecia que atesoran como improvisadores.

