Estrechamente vinculado al proyecto infantil "Fantasía color de la niñez", Pablo Muños Fernández, más conocido como el payaso "Natilla", desanda por la imaginación de los infantes, regalándoles a todos una gran dosis de alegría en cada una de sus presentaciones.
No satisfecho aún del trabajo que realiza anda este hombre por la vida, que dedica gran parte de su tiempo a la creación artística con interesantes proyectos, entre los que destacan la culminación de un libro de recopilación de cuentos infantiles titulado “Cantares de amor”.
En el 2011 grabó 36 programas de televisión en el telecentro territorial de Camagüey; espacios dedicados a enseñar a los niños el arte de las manualidades y la confección de juguetes artesanales.
Dentro de los méritos de Muñoz Fernández se destaca el ser fundador del programa “Educa a tu hijo”, en esta ciudad de Guáimaro, y su participación en ferias y eventos de carácter internacionales.
Pablo reconoce además la necesidad de que los niños escuchen música infantil, así como su participación en otras actividades, pues ello eleva su intelecto y con ayuda a superarse como seres humanos.
“Mediante el arte se puede expresar todas las inquietudes interiores de los seres humanos, hasta aquellas que parecen increíbles para los demás”.
“Un mundo mejor es posible si todos contribuimos de manera especial a que nuestros niños y niñas se sientan motivados, y felices, porque los pequeños de hoy serán los hombres y mujeres del mañana”.
“Por eso aun me siento un niño porque todos tenemos un alma interior de pequeño”. Así confiaba “Natilla”, aún con su pintura intacta en el rostro luego de una presentación en el aniversario XXII del programa “Educa a tu hijo”.
¿Y qué sientes cuando te enfrentas al público infantil?
“Mucho miedo y responsabilidad a la vez, porque los niños son un público muy especial, no saben mentir, son muy espontáneos, si les gusta lo que haces lo expresan inmediatamente, pero si no igual lo dicen mediante los gestos de sus rostros”.
¿Cómo es que te decides a la fabricación de juguetes?
“Esta idea surge en el 2005, mediante un proyecto de la casa de cultura en el cual se fabricaron títeres de papel maché, y otros juguetes con pomos de plásticos, así poco a poco me fui imponiendo metas y actualmente tengo confeccionado 189 juguetes, y a cada uno le hice una adivinanza para el juego con los niños”.
¿Todo es felicidad en la vida del payaso Natilla?
“Claro que no, una de las cosas más lindas y tristes a la vez que me han sucedido fue poder intercambiar con niños con padecimientos oncológicos. Sin dudas una experiencia sin precedentes poder actuar para ellos y llevarles un poquito de alegría, además de algunos cuantos juguetes, creo que eso era lo menos que podía hacer, compartir con ellos algo salido de mis propias manos, y había que ver la felicidad de ellos en ese momento ”.
Pablo muños Fernández, más conocido como el payaso “Natilla”, trabaja por estos días elementos utilitarios, funcionales y decorativos, destinados a la familia en general, con el propósito de que cada cual pueda crear en su hogar un ambiente de armonía enteramente ecológico.

