Un canto al amor en los momentos actuales

Pin It

Un corazón para todos los enamorados Ante tantos problemas, obstáculos, escaseces, cómo no recurrir al amor, cómo no celebrar al más universal de los sentimientos: el que te impulsa y te amarra, el que te alienta y te duele, el que te cuida y manda.

Ámese la vida, ámese la tierra, ámese la daga. Solo quien ama podrá recibir amor, solo quien entrega podrá recibir sus frutos; húyase del miedo a sentir, a perder, a llorar.

Amo a mi familia, amo a mis amigas, amo a mi Patria, pero no se diga solo por cumplidos con la fecha; siéntase de verdad y siempre, y dígase desde el alma y a diario.

Leyendas de Cupidos y de flechas, y de Santos y de Valentines, y de milagros y de sorpresas nos invitan hoy a amar, y a crear y a creer en esa fuerza mayor, y a idear y a temer por un recuerdo eterno.

Nos debatimos entre símbolos, y frases, y obsequios, y no sé si regalarte mi amor en un beso o besar a mi amor en un momento único, imborrable, que es cada día de febrero, y cada 14 del año, y cada minuto de mí.

Y desfilan corazones, y tréboles, y manzanas, y rosas rojas o blancas sean por pasión o por pureza; y no sé ni siquiera por qué dedico poesía en prensa a un pueblo que se aferra al amor para vivir y seguir en estos tiempos inciertos.

Pero si olvidáramos al amor, si prescindiéramos de él, no habría ya ni poesía ni prensa, porque no hubiera realidad ni gente, porque vegetaríamos entre abismos y guerras en el no sé qué de una vida sin amor.

Así que ante el temor de repetirme, ante esta crisis de frases hechas, les dejo este amanecer sin miedos, esta huella de esperanza, estas líneas sin género y parcializadas, esta subjetividad del alma periodística, esta felicitación sincera, aunque diferente:

¡Feliz día del amor para todos los que aman por capricho, por decreto o por razón, y para los que ni siquiera lo saben!


Imprimir   Correo electrónico