Dic, 2025.- Los protagonistas de esta historia se reconocen esenciales en la radio, ese vasto puente que une corazones sin distinción de razas, credos, edades o distancias. Sin ellos, la conversación entre emisor y receptor se desvanece; con ellos, en cambio, se fortalece la comunión gracias a su temperamento luminoso, entrega incansable y fe eterna en la palabra.
Este 1ro de diciembre, Día del Locutor, desde el cabo de San Antonio hasta la punta de Maisí, las felicitaciones viajan como ráfagas de viento agradecido. En la radio guaimareña, voces como las de Aurora Nápoles, Medardo Pérez, Omara Leyva, Yamisbel de la Torre y Niledian Piñero irradian la fuerza vivificadora de sus expresiones. Ellos habitan en las almas de los oyentes agradecidos de su compañía, felices de experimentar la magia de convivir, aunque los rostros permanezcan ocultos tras el cristal hechizante que custodia memorias imborrables.
No les ves, pero sus voces se despliegan como ríos invisibles que acarician cuerpos. En cada vocablo que pronuncian germinan sonrisas y brotan alegrías, semillas que nunca faltan en su cotidiano andar. Poco importa la dureza de la jornada: su propósito es siempre el mismo, servir al prójimo y a la humanidad, sembrar esperanza allí donde la tristeza amenaza. Gracias a su oficio, han aprendido a transformar la melancolía en júbilo y regalar a los radioescuchas la dicha de sentirse sempiternamente cobijados por declaraciones que rozan lo profético.
El calendario señala la primera jornada del último mes del año ‘2025’ y Radio Guáimaro se viste de gratitud. Sus locutores, comunicadores generosos, son patrimonio incalculable, heraldos del amor y guardianes de la amistad, la solidaridad y la aceptación mutua. Con su buen decir fortalecen el arte de escuchar, enriquecen el acervo cultural de niños, jóvenes y adultos, y cautivan hasta el punto de ser considerados miembros entrañables de cada familia.
Este lunes, cada comunicado, dedicatoria y discurso se traduce en homenaje a quienes, con responsabilidad y entusiasmo inagotable, disfrutan del reencuentro con su público. En hogares, centros de trabajo y estudio, la radio se erige como fiel consejera, enriqueciendo testimonios de vida con música, saberes, noticias y consuelo. (Foto tomada de Facebook)