Guáimaro, 1 ene.- Impronta que ha marcado la identidad y tradiciones de los cubanos, el triunfo de la Revolución el 1.o de enero de 1959 aún hoy resalta como hito y victoria de las ideas, de la voluntad de un pueblo frente a injusticias y años de opresión.
El acontecimiento removió conciencias, abrió caminos, dio paso al espíritu creador y fundó escuelas, hospitales, instituciones científicas, culturales y deportivas para los más humildes; entregó la tierra a quienes la trabajaban; ponderó los mejores valores humanos y mostró al mundo la fuerza de un archipiélago de hombres y mujeres valiosos.
A 67 eneros desde aquel día, el proyecto de todos sigue siendo revolucionario, humanista profundamente martiano y fidelista; como parte de su esencia convoca a la transformación sin renunciar a los principios que garantizan la justicia social ante el constante acecho de amenazas y egoísmos imperiales.
Los retos del presente impulsan a nuevas batallas, a la búsqueda de soluciones autóctonas, a construir por el bien común, a crecer asidos a las enseñanzas de una historia que demuestra es posible vencer cuando unidad, trabajo, esfuerzo y convicciones firmes van de la mano.
(Imagen tomada de Internet)
