Washington, 30 dic.- Ancianos del estado norteamericano de Florida enfrentan filas de horas para ser vacunados contra la Covid-19, en medio de una lucha masiva por un número limitado de dosis, informó hoy la cadena de televisión CNN.
Según ese medio de prensa, el plan establecido en el territorio sureño para inmunizar a personas de la tercera edad, además de provocar la espera prolongada en los sitios de vacunación, abrumó las líneas directas y páginas digitales de los condados.
En el suroeste de Florida, el Departamento de Salud del condado de Lee alentó a cualquier persona de 65 años o más y a los trabajadores de atención médica de primera línea de alto riesgo a acudir a uno de los siete lugares de vacunación.
Cada sitio disponía de solo 300 dosis y no era necesario tener cita previa, lo cual llevó a que se formaran enormes filas durante la noche del martes, mientras la gente acampaba en sillas de jardín y esperaba durante horas, reportó CNN.
'Aunque estoy agradecido de recibir la vacuna, creo que debe haber una mejor manera de distribuir esto. Para las personas que realmente lo necesitan, los ancianos que pueden tener alguna discapacidad, no pueden soportar este proceso', declaró Bruce Scott, uno de los beneficiados con el inmunizante.
La cadena sostuvo que el problema es consecuencia, en parte, de la falta de una guía federal consistente, pues el presidente Donald Trump delegó en los estados la adopción de decisiones sobre la administración de vacunas.
Por su parte, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, rompió con las recomendaciones de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, los cuales sugirieron centrarse primero en vacunar a los trabajadores esenciales.
El diario The Washington Post difundió ayer que ese estado, Texas y otros territorios liderados por republicanos eligieron, en cambio, proporcionar dosis tempranas a un amplio segmento de su población de ancianos, mientras mantienen en espera a trabajadores de primera línea.
Tales escenarios se producen cuando continúan las noticias sobre los retrasos en la distribución, dado que cada estado opera su propio cronograma a partir de las capacidades de los departamentos de salud y sistemas hospitalarios.
Aun con la vacunación, que comenzó el 14 de diciembre pasado, Estados Unidos se mantiene como el país más golpeado por la Covid-19, cuyo responsable es el coronavirus SARS-CoV-2, con 20,2 millones de casos confirmados y 350 mil 400 decesos, precisa el sitio digital Worldometer.
En el suroeste de Florida, el Departamento de Salud del condado de Lee alentó a cualquier persona de 65 años o más y a los trabajadores de atención médica de primera línea de alto riesgo a acudir a uno de los siete lugares de vacunación.
Cada sitio disponía de solo 300 dosis y no era necesario tener cita previa, lo cual llevó a que se formaran enormes filas durante la noche del martes, mientras la gente acampaba en sillas de jardín y esperaba durante horas, reportó CNN.
'Aunque estoy agradecido de recibir la vacuna, creo que debe haber una mejor manera de distribuir esto. Para las personas que realmente lo necesitan, los ancianos que pueden tener alguna discapacidad, no pueden soportar este proceso', declaró Bruce Scott, uno de los beneficiados con el inmunizante.
La cadena sostuvo que el problema es consecuencia, en parte, de la falta de una guía federal consistente, pues el presidente Donald Trump delegó en los estados la adopción de decisiones sobre la administración de vacunas.
Por su parte, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, rompió con las recomendaciones de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, los cuales sugirieron centrarse primero en vacunar a los trabajadores esenciales.
El diario The Washington Post difundió ayer que ese estado, Texas y otros territorios liderados por republicanos eligieron, en cambio, proporcionar dosis tempranas a un amplio segmento de su población de ancianos, mientras mantienen en espera a trabajadores de primera línea.
Tales escenarios se producen cuando continúan las noticias sobre los retrasos en la distribución, dado que cada estado opera su propio cronograma a partir de las capacidades de los departamentos de salud y sistemas hospitalarios.
Aun con la vacunación, que comenzó el 14 de diciembre pasado, Estados Unidos se mantiene como el país más golpeado por la Covid-19, cuyo responsable es el coronavirus SARS-CoV-2, con 20,2 millones de casos confirmados y 350 mil 400 decesos, precisa el sitio digital Worldometer.

