
Guáimaro, 4 jul.- El joven de 19 años de edad, Erismel Mejías García, residente en el Reparto Sandino, acaba de graduarse como bailarín profesional en la Escuela Nacional de Arte (ENA), donde ya trabaja como danzarín de oficio.
Gracias a su talento natural, a los conocimientos de danza moderna adquiridos primero en la Escuela Vocacional de Artes Luis Casas Romero, de Camagüey, donde venció los estudios del nivel elemental, y después en la ENA, en la cual aprobó los de la instrucción superior, este bailador, recién ingresó a la afamada Compañía Cubana Danza Abierta, dirigida por la española Susana Pous, también su principal coreógrafa.
Erismel es hijo de la médico veterinaria María García y de Yamir Mejías, ambos trabajadores del Matadero local guaimareño, quienes han sido esenciales en los logros del protagonista de esta historia, quien se distingue por su gracia en la escena, la calidad y belleza de sus movimientos y por su perseverancia manifiesta en toda su ya larga carrera estudiantil .
En el baile de graduación, realizado semanas atrás en La Habana, Erismel Mejías García fue el único egresado de la Escuela Nacional de Arte, seleccionado como saltarín de la compañía Danza Abierta que incursiona en el teatro desde el baile, a partir de un sugestivo trabajo de investigación.
Entrar con solo 19 años a Danza Abierta dice mucho de las potencialidades artísticas de Erismel, este juvenil guaimareño, que ya engrosa las filas de un gremio considerado por muchos a la vanguardia del movimiento de la danza contemporánea en Iberoamérica.
Danza Abierta obtuvo en ‘2010’ el Premio de la Segunda Bienal de la Danza del Caribe, ha realizado más de cien giras internacionales y desde su creación en ‘1988’ por Marianela Boán ha cautivado al público y la crítica por su forma impecable de profundizar el movimiento en la escena.

