
Guáimaro, 3 jul.- La ganadería representa para la región más oriental de Camagüey el primer renglón económico, razón por la cual la Delegación Municipal de la Agricultura en el actual año potencia los frentes de trabajo con el objetivo de lograr avances que evidencien los buenos pasos en la recuperación pecuaria.
Entre los progresos manifiestos sobresalen fundamentalmente los nacimientos, la siembra de plantas proteicas, el incremento de la inseminación artificial y el rescate de unidades lecheras y centros de desarrollo integral.
Según reportes estadísticos se hace necesario en la actualidad la incorporación de fuentes nutricionales que incrementen el alimento sembrado para la masa vacuna, este aún resulta insuficiente pero sobra empeño para solventar la problemática que de seguro con su pronta solución aportará mejores dividendos al propósito de solidificar el impulso ganadero en el territorio, acción que repercute de manera positiva en el crecimiento económico de la provincia camagüeyana y la nación.
Los productores locales, hombres que dicen adiós al sueño y buenos días al trabajo prevén la apertura en el territorio de unidades pecuarias dotadas de calidad, con todas las condiciones de tenencia y mejoras vitales para alcanzar puntos a favor en la ceba final de toros machos.
Con interés y denuedo los pecuarios guaimareños no escatiman esfuerzos y trabajan de sol a sol inspirados en la máxima de fomentar con más agricultura el llamado hecho por la máxima dirección del país al autoabastecimiento municipal.
En la ardua carrera de la recuperación ganadera vale resaltar que para evitar el decrecimiento de la producción lechera en Guáimaro se garantiza el tiro de agua en pipa a más de 20 mil cabezas de ganado.
¡Peldaño a peldaño, venceremos! Este precepto motiva a los agropecuarios de la tierra cuna de la Primera constitución de la República de Cuba en Armas, agrarios que laboran con denuedo en la protección del ganado, en la reproducción, en la mejora de la genética y en la siembra de especies como la moringa, la morera y la tithonia, necesarios en la dieta de los animales.