
Guáimaro, 19 mar.- Al admirar instantáneas como esta una vez más ratificas lo expuesto por el Héroe Nacional José Martí cuando dijo: “Los niños son los que saben querer, son la esperanza del mundo”.
La imagen tomada por la periodista guaimareña Yamile Ricardo Velázquez gana seguidores en la red social Facebook donde por estos días encuentras noticias, datos y apuntes relacionados con la pandemia del coronavirus que ya suma a su diabólica lista una alarmante cifra de fallecidos a nivel planetario.
El rostro angelical de esta pequeña que alegra los días en el círculo infantil “Mi pequeño Cosmonauta”, ubicado en el más oriental de los territorios camagüeyanos pone al descubierto que la Revolución también se afinca en la fuerza de los infantes felices de comprender la importancia de la higiene para mantenerse sanos.
Educar a los reparadores de sueños más que un compromiso representa un incentivo traducido en inspiración, de ahí la razón de potenciar hoy más que nunca todo consejo y recomendación explicados en un lenguaje claro y certero para que los párvulos los comprendan al máximo.
“Higiene es salud” esta frase se escucha una y otra vez y los niños en Guáimaro la asumen como suya.
Ante el COVID-19 los también catalogados como tesoros de la patria, se preparan y hacen saber que la lección de las guías ha sido bien aprendida, eh aquí una muestra de ello:

Motivados por la charla muchos desean responder con urgencia la interrogante expuesta por la educadora y protagonizar el diálogo con la periodista.


Después de comprender mejor el por qué resulta necesario practicar la higiene, tanquilos y seguros acuden al comedor para degustar el alimento bien elaborado, al concluir el almuerzo y después del aseo se disponen a dormir seguros de que con toda la felicidad del universo soñarán con sus animados favoritos y al despertar una declaración sencilla retumbará en las voces de todos: ¡Lo primero que debemos procurar en nuestras vidas es AMAR las enseñanzas de los maestros y la familia!



