Sin perder la esperanza

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Félix Dariel Dorta Santana, niño guaimareño que no pierde la esperanza

Jun, 2020.- Tiempo atrás encontré en la red social Facebook una expresión que me removió el piso como decimos los cubanos, así decía: Nacer en Cuba es una suerte. Un privilegio. Un reto. Una película con suspenso. Una serie televisiva con final feliz. Una invitación a la creatividad y la inventiva. Un camino largo y difícil con un río de agua cristalina y pura en el medio. Una especie de sacrificio constante y de lucha interminable.

Nacer en Cuba es luchar sin cansarse, es buscar sin detenerse mejores opciones, es controlar las ambiciones y tratar de hacer realidad los sueños. Es convocar a la familia a estar siempre unidos, a pesar de los pesares. Es no desmayar jamás ni pensar que todo ha terminado.

Todo lo anterior se pone de manifiesto en estos días de intenso batallar contra la Covid-19 y también en muchas otras historias como la de la guaimareña Yadeleine Santana Reyes, leyenda arropada por el amor y la vigencia de la máxima martiana que asevera: “ No hay mayor dificultad que suficiente amor no conquiste”.

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