El otorgamiento de créditos en el Banco Popular de Ahorro de Guáimaro es un proceso que amplía las opciones de financiamiento tanto para las personas naturales autorizadas a ejercer el trabajo por cuenta propia u otras formas de gestión no estatal, como para los interesados en adquirir materiales de construcción o quienes requieran pagar el servicio de mano de obra.
La Gaceta Oficial de la República de Cuba Número 40, que recoge el Decreto Ley 289 acerca de los créditos a personas naturales y otros servicios bancarios, precisa que los financiamientos se otorgarán en pesos cubanos y los importes y términos de amortización se acordarán mutuamente entre el solicitante y la institución financiera, según los plazos determinados por el Banco Central de Cuba.
Hasta la fecha, el BPA guaimareño ha otorgado “cheques de gerencia” y dinero en efectivo para la solvencia de personas que reparan o construyen su vivienda por esfuerzo propio, pagan la mano de obra o recibieron subsidios por falta de ingresos; con ello Guáimaro se encuentra entre los municipios camagüeyanos que más créditos ha aprobado.
El financiamiento se concede para la compra de materiales de la construcción en las unidades de comercio minorista que los venden en moneda nacional y en la red de tiendas recaudadoras de divisas, y para el pago del servicio de mano de obra a los trabajadores por cuenta propia autorizados a fabricar y vender materiales de construcción, a los trabajadores por cuenta propia autorizados a realizar labores de reparación, rehabilitación y construcción de viviendas, así como a entidades que en su objeto social tengan autorizado ejecutar labores de reparación y reconstrucción de viviendas.
El crédito puede otorgarse a personas naturales, siempre que cumplan los siguientes requisitos: haber cumplido 18 años de edad, residir permanentemente en Cuba, estar legal y mentalmente capacitado, tener ingresos lícitos demostrables, fijos y/o regulares.
De tratarse de personas que no tengan ingresos regulares, por el tipo de actividad que desempeñan, sean artesanos, artistas, guionistas u otros, deben demostrar de forma tangible sus ingresos futuros y ofrecer garantías líquidas.
Además, en el caso de haber contraído otras deudas bancarias, la persona debe haberla honrado con seriedad o estar cumpliendo con esa remuneración, y cumplir con la capacidad de pago, la garantía y otros requisitos y condiciones exigidos por el Banco.
Es válido aclarar que ya no se entrega dinero en efectivo, pues el Banco necesita comprobar que el otorgamiento se gaste en lo que se previó. Por ello se emiten “cheques de gerencia” que no implican tener que sacar todo el dinero al mismo tiempo.
Para la compra de materiales de la construcción, por ejemplo, el cliente va a la tienda, hace una pre factura con el importe de lo que va a comprar, y en el Banco le dan el cheque por esa suma para pagarla. En la tienda por su parte, tienen el deber de guardar durante cinco días los materiales ya facturados hasta que vaya a recogerlos.
Además, se han hecho algunas flexibilizaciones, sobre todo con lo relacionado a los ingresos de los fiadores solidarios, que ya no tienen que ser, necesariamente, mayores que los del solicitante.
Opciones que el país ha puesto a disposición de una mejor calidad de vida del pueblo, y aunque los requerimientos son bastante exigentes y es cierto que por los altos precios de los materiales, los financiamientos no son suficientes, también es verdad que se cuenta con una oportunidad que la gente agradece y ya unas cuantas disfrutan.