Hasta el cierre de noviembre en las instituciones de la salud primaria y secundaria de Guáimaro se atendieron más de 19 mil personas por Infecciones Respiratorias Agudas (IRA), una cifra nada alarmante pero sí a tener en cuenta por las afectaciones que ocasionan esas enfermedades transmisibles para la salud humana.
Las infecciones respiratorias son muy comunes en la actual temporada de invierno, que se extiende hasta los primeros días de marzo, pero con medidas preventivas como el lavado frecuente de las manos y la vacunación de los grupos más vulnerables como niños, ancianos, personas asmáticas y diabéticas, entre otras se contrarrestan esos niveles de infestación.
Igualmente resulta imprescindible la utilización de vasijas personales bien lavadas para consumir alimentos, el uso de pañuelos para protegerse del posible contagio o transmitirlo y una alimentación sana y bastante balanceada, como lo indican cada uno de los mensajes que se publican.

Hoy las mutaciones sufridas por los virus y bacterias hacen que crezca la lucha de esos microorganismos por incubar y actuar contra el cuerpo humano y eso dificulta cada vez más el uso de medicamentos muy efectivos para combatir las secuelas de esas patologías que en las personas adultas mayores ocasiona superiores complicaciones cuando no se toman a tiempo todas las medidas preventivas y curativas para hacerlas ceder.
Igual sucede con las enfermedades diarreicas agudas, muchas veces asociadas con los vómitos que conducen con celeridad a la deshidratación no solo de niños pequeños sino también de personas adultas y ancianos, lo cual requiere de una vigilancia temprana de la enfermedad por parte de la familia y el acudir rápido al médico cuando se observan síntomas de alarma como la fiebre persistente, la reseques en la boca y el hundimiento de los ojos.
Ante el denominado catarro común o las conocidas ingestas, las diarreas o los vómitos no podemos permanecer despreocupados, si no todo lo contrario, pues muchas veces enfermedades de consecuencias más graves que ellas se inician con esos mismos síntomas y pueden conducir a una infección generalizada o a una meningitis viral o bacteriana de gravísimas secuelas incluso para la vida.
Prevenir siempre y actuar con agilidad cuando el caso lo amerite permitirá a la familia una acción más eficaz en el enfrentamiento a las infecciones respiratorias y a las enfermedades diarreicas agudas tan frecuentes hoy.
Observar el comportamiento del enfermo, no automedicarlo sin prescripción facultativa, no usar antipiréticos para bajar la fiebre antes de los 38 y medio grados de temperatura, ayuda así mismo a un mejor resultado.
Prevenir con salud y gratuitamente para todos es una prioridad del Ministerio de Salud Pública cubano y de sus especialistas en este oriental municipio camagüeyano.