Cambios de mentalidad por mayor excelencia en los servicios

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La reanimación del comercio y la gastronomía en Guáimaro es un proceso paulatino que debe ir avanzando a partir de cambios de mentalidad en la gestión administrativa, buscando nuevas técnicas de mercadeo y estrategias de ventas, aprovechando los recursos disponibles y diversificando las ofertas.

 

La Empresa de Comercio Minorista Mixta del territorio se encuentra al 101 por ciento de sobre cumplimiento de manera general, debido fundamentalmente a que la actividad de gastronomía muestra un reconocido resultado económico con más de siete millones de pesos ingresados por encima del plan.

Aunque subsisten deficiencias cuya solución se traduciría en aún mejores resultados, acciones como llevar la gastronomía hasta las zonas rurales, implementar un plan de reparación y cambio de imagen de las unidades y exigir por la excelencia de los dependientes en la atención al cliente, dan al traste con una mejoría en sus servicios a la población.

Instalaciones pintadas, otras reparándose, los restaurantes del sistema de atención a la familia o mercaditos comunitarios con sus mesas montadas, arreglados, mayor presencia en la exhibición de los productos, ofertas en los portales de las tiendas, son avances que el pueblo ve y agradece.

También el impacto en las zonas rurales donde se intencionan alternativas para ofrecer un mejor servicio y que las personas tengan en cuenta las opciones de cada unidad.

El dominio de las actividades, la experiencia y la capacidad de gestión y administración deben servir de apoyo para detectar y erradicar las deficiencias, al tiempo que se impulse una nueva proyección que ayude a la empresa a alcanzar la relevancia que necesita en el municipio.

Muchas unidades han comprobado que con solo despojarse de ese  costumbrismo inamovible que nos acecha se puede lograr un impacto positivo tanto en los resultados económicos como en la preferencia del público.

Es importante poner todos los recursos disponibles en función de mejorar las condiciones de las instalaciones, pero lo realmente decisivo es la voluntad de los hombres y la perspicacia de los directivos.

Durante esta etapa es importante potenciar las ferias, llegar más a las comunidades, ofertar variedades en el fin de año, cambiar la rutina para, con un ambiente diferente, atraer clientes, concretar ventas y aportar ingresos.

 

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