Tu rayo de luz sereno y sin manchas abre el camino al conocimiento, al saber, a la vida plena. Lleno de orgullo sabes que tus discípulos glorifican este universo de vida porque le enseñas a conocer cómo enfrentar la existencia. Te sientes necesario, imprescindible, útil.
Contigo y junto a ti distinguimos las luces de la calle de las estrellas, persiguiendo la inteligencia, las ansias de aprender siempre algo nuevo.
Como la resonante lluvia, tus conferencias, charlas, encuentros, se transforman en árbol ardiendo de flores y es en ese preciso momento cuando los ruiseñores comienzan a cantar.
En este día especial del educador, vale el reconocimiento merecido porque tú maestro posees el don de pintar sueños, por eso encuentras en cada viaje al alumno agradecido y satisfecho que expresa con amor: ¡Gracias, muchas gracias por existir! ¡Qué las alegrías se unan en esta jornada de ensueños, el mensaje de gratitud llegue a todos y lo más importante que hoy y siempre eterno hacedor de esperanzas SEAS FELIZ!