Washington, 28 ago.- El presidente estadounidense, Donald Trump, aceptó la nominación republicana para las elecciones de noviembre próximo durante un discurso marcado por omisiones y comentarios considerados falsos sobre el panorama existente hoy en la nación norteña.
El mandatario ofreció anoche su alocución desde el jardín sur de la Casa Blanca, donde se congregaron más de mil invitados sin guardar distanciamiento físico y, en muchos casos, sin usar las máscaras recomendadas para frenar la propagación del coronavirus SARS-Cov-2, causante de la enfermedad Covid-19.
Con el corazón lleno de gratitud y optimismo ilimitado, acepto profundamente esta nominación para la presidencia de Estados Unidos, expresó Trump en el evento que puso fin a la Convención Nacional Republicana, la cual se desarrolló desde el lunes en Charlotte, Carolina del Norte, con un formato muy reducido debido a la pandemia.
El jefe de Estado, quien se enfrentará en los venideros comicios al demócrata Joe Biden, celebró el trabajo de su administración en diversas áreas, incluido el manejo de la crisis de salud, arremetió contra su rival y reiteró su apoyo a las fuerzas del orden.
Diversos medios de prensa que siguieron en vivo el discurso acompañaron la cobertura con una verificación de hechos sobre los pronunciamientos realizados por el mandatario, quien suele recurrir a las exageraciones y los comentarios engañosos.
Trump dedicó una parte de su discurso a elogiar su respuesta a la pandemia de la Covid-19, a pesar de que esa emergencia sanitaria ya dejó seis millones de contagiados y 184 mil muertes en la nación norteamericanas, más que en cualquier otro país del mundo.
Según el presidente, su administración se enfoca en la ciencia, los hechos y los datos, una afirmación que se contradice con las numerosas ocasiones en que él criticó públicamente a expertos en salud, ignoró sus criterios o realizó pronunciamientos sin mérito científico sobre el virus.
Asimismo, el presidente repitió que en el país habría una vacuna contra el coronavirus para fin de año, e incluso antes, y aseguró que se está produciendo con anticipación, de modo que cientos de millones de dosis estén disponibles rápidamente.
Pero organizaciones periodísticas recordaron que si bien hay varias vacunas en fase de prueba, no existe garantía de que sean aprobadas para ese momento, e, incluso, cuando eso ocurra, pueden pasar muchos meses antes de que estén ampliamente disponibles.
En otro momento de su intervención, el jefe de Estado condenó los 'disturbios, saqueos, incendios provocados y violencia' que, según dijo, se apoderaron de ciudades controladas por los demócratas, entre las cuales incluyó a Kenosha, en Wisconsin.
Desde que a finales de mayo pasado se desataron protestas en todo el país contra el racismo y la brutalidad policial, tras la muerte del afronorteamericano George Floyd a manos de un oficial en Minneapolis, Minnesota, Trump se ha enfocado más en condenar hechos violentos y disturbios ocurridos en esas manifestaciones, que en las demandas de justicia racial.
El discurso de anoche no fue diferente en ese sentido, pues el presidente no hizo referencia al racismo sistémico en la sociedad norteamericana, y al hablar de Kenosha, no mencionó el tiroteo policial del domingo último que dejó parcialmente paralizado al hombre negro Jacob Blake.
Al mismo tiempo, diversos medios de prensa volvieron a criticar al mandatario por repetir su afirmación de que 'ha hecho más por la comunidad afronorteamericana que cualquier otro presidente desde Abraham Lincoln (1861-1865), y enumeraron ejemplos de otros mandatarios con muchos más logros en esa área.
Como señaló el diario The New York Times, Trump, quien fue muy criticado por usar la Casa Blanca para intervenir ante la convención de forma virtual, alternó entre promocionar sus propios logros y difamar a Biden, y en ambos casos recurrió a afirmaciones engañosas.
Todo lo que hemos logrado ahora está en peligro. Esta elección decidirá si defenderemos el estilo de vida estadounidense o permitiremos que un movimiento radical lo desmantele y destruya por completo, sostuvo el republicano, quien de forma falsa acusó a su oponente de tener una agenda socialista.
'Joe Biden no es el salvador del alma de Estados Unidos. Él es el destructor de los trabajos de Estados Unidos, y si se le da la oportunidad, será el destructor de la grandeza de Estados Unidos', añadió en la intervención que seguramente generará nuevos análisis en las próximas horas.
Luego de esa alocución, y de la que ofreció Biden al cierre de la Convención Nacional Demócrata la semana pasada, en los días venideros medios y encuestadoras se enfocarán en comprobar si el desempeño de ambas figuras en las citas de sus respectivos partidos contribuyó o perjudicó sus perspectivas de cara a noviembre.

