Esmeralda, Camagüey, 13 abr.- La implementación de los sistemas alimentarios locales constituye tarea de orden para el sector agrícola en Esmeralda.
El municipio desempeña un papel crucial en el fomento de la soberanía alimentaria a través del desarrollo de patios y parcelas familiares como parte de la iniciativa Cultiva tu pedacito desarrollada por los Comités de Defensa de la Revolución (CDR).
Aparejado a ello el Programa de la Agricultura Urbana, Suburbana y Familiar, diseñado para alcanzar la mayor sostenibilidad local forma parte de una de las fortalezas con que cuenta el territorio a fin de incrementar la producción de alimentos.
En los escenarios que hoy vive el país, se hace necesario trabajar en aras de buscar posibilidades por explotar y reforzar la implementación de patios y parcelas en todos los consejos populares de la demarcación.
De igual forma resulta vital la incorporación a estas acciones de los centros educativos de la localidad, con el cultivo en los huertos escolares de hortalizas, vegetales, legumbres y condimentos, que favorecen la alimentación de estudiantes y trabajadores de cada institución.
En respuesta a la compleja situación energética que afecta al país, en nuestra localidad se pone en práctica la tracción animal en las labores fundamentales de la agricultura, rescatando una tradición campesina que se convierte en alternativa viable y estratégica para garantizar la producción de alimentos en medio del cerco económico que vive Cuba.
Esta práctica, lejos de ser un retroceso, constituye una adaptación inteligente a las circunstancias actuales, aprovechando recursos autóctonos y sostenibles para mantener activa la base productiva.
El aumento de la producción de alimentos para satisfacer las demandas de la mesa del cubano, así como para sustituir importaciones es de suma importancia para la población y que la frase más que a teque nos “sepa” a más dineros y solvencia para todos, es de nuestras urgencias.
Pero en la concreta la moraleja es simple: hay que doblar duro el lomo. Patentizando como premisa fundamental que la soberanía alimentaria es tarea de todos.
