Ene.- El miembro del Buró Político y ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, durante su intervención en la Cumbre Extraordinaria de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), convocada tras el ataque sufrido ayer por Venezuela y del que resultaran secuestrados el presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, advirtió sobre los peligros de las intenciones de Washington de restablecer una política de injerencia por el uso de la fuerza.
El Canciller cubano hizo un llamado a actuar con la fuerza y la determinación que las circunstancias actuales demandan para detener la guerra y el atropello.
Rodríguez Parrilla advirtió sobre los peligros para el continente de las intenciones de Washington de restablecer una política de injerencia por el uso de la fuerza, que promueve las intervenciones en asuntos internos de las naciones. Frente a esas pretensiones, recordó que «América Latina no es un territorio en disputa, ni pertenece a nadie más que no sea a la soberanía de los pueblos».
El Jefe de la diplomacia cubana enfatizó en que «Cuba rechaza la brutal intención de imponer por la fuerza militar la Doctrina Monroe y su consagración en la actual doctrina militar de EE.UU.
Por su parte, el canciller de Venezuela, Yván Gil, ratificó durante su intervención ante los miembros de la Celac, que Nicolás Maduro continúa siendo el presidente del país sudamericano «en pleno ejercicio de su mandato», pese a encontrarse ilegalmente secuestrado por Estados Unidos tras el ataque militar del pasado 2 de enero.
«En Venezuela existe un presidente constitucional, Nicolás Maduro Moros, quien aunque hoy se encuentra ilegalmente secuestrado, sigue siendo el jefe de Estado en pleno ejercicio de su mandato», declaró Gil.
El jefe de la diplomacia bolivariana enfatizó que «hoy, Venezuela, a pesar del ataque, está en paz y en calma, sus instituciones funcionan plenamente».
Gil subrayó que el pueblo venezolano «está unido» y que todas las estructuras del Estado operan con normalidad tras activarse los mecanismos constitucionales previstos para esta contingencia.
En otra intervención, el canciller nicaraguense, Valdrack Jaentschke, enfatizó que «desde nuestra Nicaragua como hermanas y hermanos de Nuestra América Latina y caribeña, nos unimos al clamor del mundo entero afirmando que seguiremos luchando para que impere el Derecho Internacional y la soberanía. Hacemos un llamado para que desde la Celac demandemos el respeto a la soberanía de la República Bolivariana de Venezuela, Estado miembro pleno de nuestra organización».
El diplomático nicaragüense subrayó la vital importancia de adherirse a los principios fundamentales que rigen la Carta de las Naciones Unidas, enfatizando la igualdad soberana de los estados, el derecho inalienable a la autodeterminación de los pueblos, la integridad territorial de las naciones y el principio de no injerencia en los asuntos internos.
«Nos unimos al llamado de la vicepresidenta de Venezuela, compañera Delcy Rodríguez, a defender la verdad, la justicia y la vida y exigir la liberación inmediata del presidente de la República Bolivariana de Venezuela, compañero Nicolás Maduro Moro, y su esposa, compañera Cilia Flores», concluyó.
En representación de Brasil, el ministro de Relaciones Exteriores, Mauro Vieira, reafirmó este domingo en la cumbre virtual de la Celac la preocupación de su país por la creación de un precedente peligroso para la comunidad internacional con el ataque de Estados Unidos a Venezuela.
Durante su discurso, el canciller también alertó sobre la violación de normas en la agresión y en el secuestro del presidente Nicolás Maduro, los cuales constituyen un grave atentado contra la soberanía de Venezuela.
Vieira, quien se hizo eco de declaraciones del mandatario Luiz Inácio Lula da Silva, condenó las embestidas bélicas y calificó la acción estadounidense de «grave afrenta».
(Con información de Granma)
