Abr, 2026.- El 2 de abril abre un horizonte de ternura. La jornada dedicada al libro infantil viste de palabras la inocencia y abre caminos a la imaginación, presta a florecer sin límites.
Cada página vívida en los libros se convierte en un guiño de amor, un puente hacia la alegría y un faro que educa y recrea mientras siembra valores en los corazones más bisoños.
Las leyendas, poesías, décimas, relatos se transforman en tesoros que acompañan la infancia y con su luz la existencia de quienes saben querer.
Los creadores de estas maravillas, con manos e ingenio, levantan sueños y dibujan la esperanza de un mundo mejor.
En Guáimaro, donde la tradición literaria se enlaza con la sensibilidad, los escritores que entregan su talento a la literatura infantil merecen vítores y gratitud. Ellos ofrendan a los pequeños uno de los obsequios más valiosos: la certeza de que la ternura nunca muere.
¡Felicidades a los hombres y mujeres que hacen del Libro infantil su mágica manera de crear, vivir y triunfar! (Foto tomada de Internet)
