Guáimaro, 24 dic.- En el corazón del consejo popular Martí, del municipio Guáimaro, el proyecto Sosa Dance constituye un espacio de inspiración y disciplina donde confluyen desde niños de las vías no formales hasta estudiantes del preuniversitario y la Enseñanza Técnica Profesional.
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Ellos encuentran en el baile un camino hacia la creatividad. Detrás de cada coreografía, Leonardo Hernández Sosa, profesor de Geografía de la secundaria básica José Martí y eterno apasionado de la danza, combina rigor académico y sensibilidad artística.
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Para Leonardo resulta muy importante el binomio escuela – familia, fortaleza que logra con los padres como pilares de la formación de sus hijos. Desde Sosa Dance logra en los alumnos valores como el compromiso y responsabilidad que pueden constatarse en los resultados académicos.
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El proyecto, surgido hace dos años, estará encendiendo velitas el próximo 8 de enero. Inicialmente fueron siete los integrantes, pero gracias al talento, la visión clara y el deseo de hacer del maestro, el grupo suma miembros cada día y hoy evidencia la articulación entre las escuelas de la localidad.
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A las cinco de la tarde el docente comienza su segunda labor, no desde el aula sino en la Sala de Televisión de la comunidad. Allí aguardan los artistas para emprender un nuevo ensayo que deviene lección de vida.
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Hernández Sosa tiene la capacidad de motivar, guiar, descubrir talentos y ofrecer un escenario seguro donde niños, adolescentes y jóvenes crecen desde el amor por la cultura y lo cubano, haciendo valer el nombre que ellos mismos escogieron: “Sosa”, en alusión al apellido materno del educador; y “Dance”, en reverencia a la danza.
(Fotos: Yaykibel Cordoví Ramos y Héctor Espinosa Sánchez)
