Dic, 2025.- Siempre en diciembre, Cuba honra a quienes convierten las manifestaciones artísticas en un gesto diario de entrega y compromiso. En las jornadas abiertas a la celebración se entrelazan vivencias, se aplauden trayectorias y se corrobora que, la cultura es patrimonio común y derecho esencial, por siempre renovada y distinta.

En el más oriental de los territorios camagüeyanos, este domingo se hizo eterno al reafirmar la alianza entre el arte y quienes lo sostienen con su entrega cotidiana. Desde la música hasta la palabra, desde la danza hasta la plástica, cada disciplina renueva el compromiso con la nación y su espíritu.

La cultura es semilla y raíz: transforma vidas, derriba fronteras, educa y funda. Es escudo que protege y espada que abre caminos. En cada gesto creador late la certeza de que el arte no es solo expresión, es también, destino compartido.

Los trabajadores de la cultura en Guáimaro se saben guardianes de la memoria y arquitectos del porvenir. Su obra, humilde y grandiosa, nos recuerda que en la mayor de las Antillas la identidad se defiende creando, y que el amor por la patria se multiplica en cada acto de belleza. (Foto tomada de Facebook)


