Guáimaro, 14 dic.- En el más oriental de los territorios camagüeyanos, un grupo de jóvenes rindió homenaje a José Martí con la lectura de sus Versos sencillos, recordando aquel 13 de diciembre de 1890, cuando el Apóstol de la Independencia de Cuba los expuso por primera vez.
El pedacito de mañana sabatina se convirtió en un ejercicio de memoria y sensibilidad: cada poema abrió un camino hacia la comprensión más íntima del hombre que escribió para los niños, las mujeres, el mismo creador que exaltó la naturaleza y engrandeció con su prosa los colores de la patria.
Los participantes, al unísono destacaron que la obra martiana, lejos de ser un legado distante, ilumina la conciencia nacional y ofrece claves de humanidad y justicia. En cada estrofa, pervive la vigencia de un pensamiento que invita a la ternura, al respeto y a la defensa de la dignidad.
El encuentro reafirmó que José Martí, el más universal de los cubanos, es legado y presencia viva en la formación de las nuevas generaciones, que transforman en su andar diario la fuerza de su poesía en sempiterno compromiso con Cuba. (Foto tomada de Habana Radio)
