Mar, 2026.- La mujer, sencilla como las palomas, en su andar cotidiano se muestra conforme a lo que es y piensa. Poseedora de una bondad que no es ficticia se declara útil y necesaria. Venga de donde venga, viva donde viva, contagia a todos con su amor generoso y contesta claramente con un sí o un no, siempre con la verdad como bandera.
Mañana 8 de marzo, en su día internacional, retornaran a la mente las heroínas que ya no están, las leales, las que no claudican y batallan. Todas se sienten compañeras de camino para los que las rodean.
En Cuba, jóvenes y adultas, sin distinción de razas y edades abogan por mantenerse unidas como ramas al tronco vital que es la vida, sí, la vida a la que le son imprescindibles los frutos para colmar la presencia de plenitud.
Es la mujer, la misma que educa y enseña que la paz y la serenidad son valores importantes que hay que cuidar con diligencia. Es la mujer la que defiende y cultiva la paz profunda del alma, ella atesora ese don manifiesto en la capacidad de motivar para protagonizar su propio bienestar y el de las demás. La mujer cubana, en especial la guaimareña, busca, estudia, investiga, pregunta, trabaja, no se cansa.
En la región más oriental de Camagüey, las mujeres ejercitan sus virtudes y fortalezas morales, profundizan en el conocimiento, desarrollan una actitud positiva ante cualquier tarea, logran éxitos en su emprendimiento, mejoran su salud emocional e incrementan el optimismo al punto de convertirse en líderes de su propia existencia.
Para todas, desde ya y por adelantado ¡Bonita jornada de la MUJER! (Foto Portal del Ciudadano de La Habana)
