Ante el paso inminente de un huracán debemos mantenernos informados. Resulta común, entonces, que acudamos a la radio y la televisión, de gran alcance por su inmediatez y cercanía con los públicos de todas las edades.
En situaciones de eventos meteorológicos y de desastres, cuando existen interrupciones en las señales de transmisión, los radioaficionados contribuyen significativamente a mantener la vitalidad de las comunicaciones.
También las páginas en Internet y los perfiles en redes sociales de fuentes oficiales y autorizadas facilitan la información, sobre todo a los más avezados en las tecnologías.
¿Qué hacer cuando no podemos consultar ninguno de estos medios?
La falta de electricidad y diversas causas pueden limitar el acceso a las noticias a través de los canales habituales, por lo que debemos considerar alternativas igualmente válidas para estar al día.
El sistema de comunicación en nuestro país reconoce, además, otras vías de probada efectividad en los ámbitos comunitario e institucional, como los números telefónicos de información continua, los mensajes por altoparlantes, así como los mecanismos que establecen consejos populares y de defensa, según sus características y condiciones.
La colaboración entre vecinos y familiares puede ser fundamental, siempre bajo estrictas medidas que garanticen la protección de la vida y la salud de las personas.
En tiempos de huracanes, la prudencia y el sentido común deberán hacer frente a la desinformación y el desaliento para que la comunicación fidedigna, oportuna y responsable encuentre su cauce.



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Infografías: Tomadas de los perfiles oficiales en Facebook de Radio Cadena Agramonte (RCA) y del Instituto de Meteorología de la República de Cuba (INSMET)
