Washington, 8 feb.- Una semana después de que su fuerte mensaje contra las políticas migratorias del Gobierno de Estados Unidos acapara titulares en los Grammy, crece hoy la expectativa por la actuación de Bad Bunny en el Super Bowl.
El evento deportivo más popular y esperado por millones de personas, donde se decide el campeonato de la NFL (Liga Nacional de Fútbol Americano), es para muchos la actuación más importante de cualquier artista que sea escogido para protagonizarlo.
La interrogante es qué hará el Conejo Malo en el espectáculo de medio tiempo.
«Algo que caracteriza a Bad Bunny es que es un maestro del arte de la sorpresa», afirmó Petra Rivera-Rideau, profesora asociada de estudios estadounidenses en Wellesley College, especializada en música latina y culturas pop latinas en Estados Unidos, citada por CBS News.
Pero algunos creen que el cantante puertorriqueño, cuyo nombre real es Benito Antonio Martínez Ocasio, no necesita artificios para enviar un mensaje e incluso piensan que el simple hecho de que esté allí en esta gran noche ya es el mensaje político más importante.
Unos elogiaron la histórica elección y otros se opusieron, entre ellos el presidente Donald Trump, quien la tildó de «terrible» y no irá al partido este domingo.
El comisionado de la NFL, Roger Goodell, calificó al cantante boricua como «uno de los mejores artistas del mundo» y esa es una de las razones que fundamentan su elección reiteró el ejecutivo tras el discurso de Bad Bunny en los Grammy.
El pasado 1 de febrero, Bad Bunny dejó un fuerte mensaje a las autoridades de Estados Unidos con respecto a las redadas migratorias en las comunidades del país que son lideradas por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Al subir al escenario de la edición número 68 de los Premios Grammy, en Los Ángeles -que en junio fue escenario de grandes redadas y protestas-, el cantante alzó su voz contra el ICE.
«Antes de agradecer a Dios, quiero decir: fuera ICE», expresó el ganador en la categoría de «Mejor Álbum de Música Urbana» y «Mejor Álbum del Año» por Debí Tirar Más Fotos, algo que por primera vez logra un disco totalmente en español en el evento más importante de la música en Estados Unidos.
«No somos salvajes, no somos animales, no somos aliens. Somos humanos y somos americanos. Sé que es difícil no odiar en estos días, pero no nos contaminemos, el odio se vuelve más poderoso con más odio, lo único más poderoso que el odio es el amor, necesitamos ser diferentes», agregó.
Solo queda esperar qué sucederá en esta final, donde los New England Patriots se enfrentarán a los Seattle Seahawks en busca del título de la temporada. Un duelo que se vivirá como la revancha del recordado Super Bowl XLIX en 2015, juego que terminó a punto de infarto.
Los Patriots intentarán reeditar la victoria y los Seahawks limpiar su honra en el choque que tendrá lugar en el Levi’s Stadium, casa de los San Francisco 49ers de California, que cuenta con capacidad para albergar a 68 mil 500 asistentes.
