Mar, 2026.- Con el firme propósito de superar las producciones de miel, los apicultores guaimareños impulsan diversas acciones encaminadas a garantizar un mejor cuidado sanitario y alimentario de las colmenas.
Para cumplir con los planes de extracción de cera y propóleos, se aplican medidas de protección medioambiental que incluyen evitar la contaminación por fumigaciones químicas y fomentar la reforestación con especies de floración melífera, como la campanilla, el romerillo y el bejuco indio.
Los más experimentados en la actividad señalan que el movimiento de colmenas hacia zonas con mejores condiciones florales constituye una práctica eficaz para estimular la cría. Asimismo, destacan que una adecuada selección genética de la reina asegura la salud de los apiarios y previene enfermedades como la loque americana y europea, la cría encascada y la varroasis. Como medida preventiva, también resulta esencial disponer de agua fresca en abundancia cerca de los panales.
A nivel mundial, la existencia de las abejas enfrenta serios riesgos. Por ello, en Guáimaro se desarrollan múltiples iniciativas para proteger la especie, que según especialistas contribuye a la polinización de alrededor del 75 % de los cultivos de mayor impacto en la producción agrícola y forestal.
El desarrollo de la apicultura en la región no solo fortalece la sustitución de importaciones, sino que también aporta beneficios significativos a la industria biotecnológica y farmacéutica de la isla. (Foto tomada de Internet)
