Feb, 2026.- Diudmel Jiménez Peña, presidente de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP) en Guáimaro, manifiesta que el campesinado del más oriental de los territorios camagüeyanos protagoniza intercambios, asambleas, diálogos, con la mira puesta en temas de interés y necesidades a solventar desde la base, sobre todo las que más apremian en estos tiempos difíciles.
A lo anterior suman el principio más importante del sector, defender la Revolución y con ella, la patria, siempre humanista, solidaria y socialista.
En la actualidad, la región cuenta con 955 fincas; estas experimentan los primeros pasos en la agroecología, 5 ya suman puntos a favor de esta iniciativa y 2 integran la nómina de nuevas propuestas.
El reto está planteado; más que meta, es la disyuntiva de ser o no ser para la asociación campesina decidida a enfrentar duras pruebas que marcan su historia.
En esa leyenda destaca desde ya el proyecto Caproca, al que se suman 22 cooperativistas del municipio prestos a reafirmar que en ninguna etapa se puede descuidar al hombre, mientras se apuesta por un mayor uso de la ciencia y la técnica, y la aplicación de todo lo que está normado.
La capacitación y el estudio existen. Tanto para los dirigentes como para campesinos representativos del gremio, la eficiencia se ubica en el primer peldaño: vía segura para ascender a la rentabilidad y fortalecer la tarea de sustituir importaciones.
Hoy en día, Guáimaro cuenta con 3 mil 47 campesinos, 29 representativos de las Cooperativas de Producción Agropecuarias (CPA) y 18, de las de créditos y servicios (CCS). (Foto Archivo)
