Guáimaro, 9 nov.- La casa del abuelo Mayor General Salomé Hernández de Guáimaro, fruto entrañable de la Revolución cubana, se enriquece con las iniciativas culturales impulsadas por el colectivo de la Casa de la Cultura Luz Palomares García.
Gracias a su empeño, la estancia de los adultos mayores se convierte en un espacio acogedor, donde cada jornada se vive con afecto y respeto hacia quienes ya lucen cabellos plateados.

Los abuelos disfrutan de la compañía y el talento de los artistas locales, quienes con su arte llenan de alegría cada rincón.
En este hogar se les brinda alimento, descanso y atención médica, pero también algo igual de valioso: momentos de recreación sana que iluminan sus días.

Las partidas de dominó, las rutinas de ejercicio, las charlas educativas y las caminatas por la institución se transforman en experiencias que fortalecen cuerpo y espíritu. Cada actividad deja huellas positivas en ellos, reflejadas en sonrisas que hablan de gratitud y bienestar compartido. (Foto cortesía del autor)
