El Instituto de Geofísica y Astronomía (IGA) anunció su convocatoria a la primera edición del Concurso de Fotografía Astronómica Doval in memoriam 2025 en homenaje póstumo al astrónomo cubano Jorge Pérez Doval, decano de la especialidad en Cuba.
Las bases del certamen, facilitadas a la Agencia Cubana de Noticias, especifican que podrán participar todas las personas naturales sean aficionados a no y solo admitirán una astrofotografía por participante en una categoría única sin instrumentos auxiliares.
En esta categoría están enmarcadas las fotos hechas con cámaras fotográficas y teléfonos celulares que pueden incluir fotos de paisajes astronómicos diurnos o nocturnos, lluvias de meteoros, crepúsculos, hora azul y dorada astrofotografía de gran campo para las tomas de sectores estrellados de la bóveda celeste.
No admiten montajes, aunque sea mediante procesado digital o en la captura de doble exposición, intercambio de objetivos u otros, y los que resalten la información de la cámara (ajuste de niveles, contraste, saturación y reducción de ruido.
Panorámicas compuestas por varías imágenes unidas, con momentos de un mismo evento astronómico en sus fases: la fotografía de un eclipse de Sol o Luna en varios momentos, la imagen compuesta de un analema tomado desde una misma localización, o mostrar en una única imagen los meteoros de una noche en una de sus lluvias.
Respecto al formato, podrán ser horizontal y vertical, con la máxima resolución posible de 4000 píxeles en su dimensión más larga en el digital, y excluyen las marcas de agua, firmas o márgenes.
Los trabajos deben ser enviados al contacto:
El jurado las seleccionará en forma paulatina hasta el próximo martes 30 de septiembre y los premios serán entregados durante el XXII Taller El espacio ultraterrestre y su uso pacífico, en el curso de la Semana Mundial del Espacio 2025.
Jorge Pérez Doval (1935-2024), llegó a dirigir el Departamento de Astronomía, de la Academia de Ciencias de Cuba, que después sería el Instituto a Astronomía, formó parte en 1969 del grupo inicial de observadores que operó el primer radiotelescopio instalado en Cuba.
Posteriormente, estuvo al frente del equipo de Óptica Solar hasta 1973, cuando surgió el actual Instituto de Geofísica y Astronomía, y en 2001 lo volverían a nombrar jefe de un departamento, esta vez el de Astronomía, cargo que ocupó hasta su jubilación.
Desde 1976, se desempeñó en la investigación, la prestación de servicios científico-técnicos, la enseñanza y la divulgación científica, con temas de estudio sobre la Física Solar y los cuerpos menores del Sistema Solar, en torno a lo cual publicó unos 40 artículos científicos, además de participar en cerca de 50 congresos, tanto nacionales como internacionales y recibir numerosas condecoraciones.
Tomado de Cuba Sí